Ibiza es sinónimo de aguas cristalinas y praderas de Posidonia Oceánica declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Ibiza es sinónimo de aguas cristalinas y praderas de Posidonia Oceánica declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Bajo su superficie se esconden reservas marinas como Es Freus y la costa noreste de Tagomago, islotes como Es Vedrà y pecios míticos como el Don Pedro, el mayor de las Baleares. Con visibilidades que superan los 30 metros y centros repartidos entre Sant Antoni, Santa Eulària y Sant Josep, es un destino tan apto para el primer bautismo como para buceadores exigentes.
Las aguas de Ibiza figuran entre las más limpias del Mediterráneo, con visibilidades que a menudo superan los 30 metros gracias a las extensas praderas de Posidonia Oceánica, un organismo vivo milenario declarado Patrimonio de la Humanidad. La isla combina buceo de contemplación en fondos de arena y posidonia con inmersiones de gran nivel: el pecio del Don Pedro, un carguero de 142 metros hundido frente al puerto de Ibiza y repartido entre los 26 y los 46 metros, es el mayor pecio buceable de las Baleares y está reservado a buceadores avanzados y técnicos. A ello se suman las reservas marinas de Es Freus —entre Ibiza y Formentera— y de la costa noreste de Tagomago, donde solo se puede bucear con certificación válida y a través de centros autorizados por el Govern balear, además del entorno protegido de Es Vedrà, en el suroeste, con sus paredes y cuevas. La temporada óptima va de junio a septiembre, con aguas cálidas durante buena parte del año. Los centros de Sant Antoni (oeste), Santa Eulària (este) y Sant Josep (sur) ofrecen desde bautismos y cursos PADI y SSI hasta salidas a pecios y freediving.
¿Es tu primera vez? Prueba antes de certificarte con un bautismo de buceo en Ibiza.
Ver bautismo de buceo →